Si te pido que me des la mano, es porque caminé ya demasiado con las mías en los bolsillos.
Si te doy besos que cansan, perdón, tengo miedo que caduquen, ya no sirvan, y vuelva a derrocharlos en bocas que no percatan que están vencidos.
En bocas que no conozco.
En bocas que no siento, ni respeto y me taladran.
En bocas que me mienten banalidades que ya no quiero creer.
Que ya no quiero escuchar.
Que ya no quiero analizar, asumir, ni aprovechar.
Que ya no quiero responder con equitativas y banales mentiras.
Ahora solo pretendo adivinar lo que quieren ver tus ojos.-
lunes, 17 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario