Grita La Madrid

Espacio abierto para todo aquel que quiera gritar, fuerte o bajito, desde La Madrid o desde donde el pueblo esté presente.

sábado, 10 de octubre de 2009

Juanjo Kaufmann

Entonces, cierto domingo de diciembre, la misma ciudad, la misma calle. Algo quiso que se miraran, un relámpago de tiempo, una fracción de segundo, las miradas no se cruzaron, fue una gran colisión, uno viendo los ojos del otro.
Por la vereda corrían algunos papeles agitados por una pequeña brisa de verano, pesada, densa, palpable. Y ahí el niño mendigo chupando una naranja.
Por la calle la caravana de bocinazos, cada cual a su casa, a esperar la navidad. Y en el auto mas brillante la familia despreocupada, casi de publicidad, los cinturones puestos, y el niño, en el asiento trasero, con su helado preferido. Las manos limpias, la pilcha de los domingos, lo pulcro de los domingos. “No te manches la ropa con el helado”.
Ausencia de nubes, casi cuarenta grados, las hojas de los tilos esperando un soplo para poder moverse, y el niño mendigo esperando el sueño con ansias. Dormir sacaría el calor y el hambre. ¿Navidad? Sus manos mugrientas no la entendían. Alguna vez creyó en un anciano canoso y pipón, que parecía burlarse con una carcajada redonda saliendo desde las penumbras
de su barba de copo de azúcar. El viejo Noel saludaba desde la luneta del auto, golpeando su
cara rosada contra el vidrio donde estaba pegada la ventosa.
Su piel trigueña, era cobre bajo el Sol, y pensó que ese Sol tendría que ser el mismo en todos lados. Aunque su familia hablara de merecimientos a la hora de sufrirlo o disfrutarlo, cosa que no llegaba a comprender por completo, ¿Merecimientos
a la hora de nacer? ¿Cuánto merece un pesebre? La cabeza rubia y la blancura de su cara pecosa encandilaban reflejando los latigazos acalorados del Sol. Pronto se escondería tras los edificios mas altos, buscando su monótono destino del oeste. Y pensó que estaría mas fresco por la tardecita. Y que sus ojos ya no serían tan claros. Y quizá todos comerían en su casa y en cada rincón donde hubiera una boca hambrienta, sin depender del aniversario del nacimiento de
cualquiera.
Entonces chupó la naranja, casi seca ya.
Entonces el helado cayó sobre la bermudita de lino blanco.
Y ahí el estruendo. Sus ojos en contacto, los morenos del uno, los oliva del otro. Un puntazo en el espinazo para cada uno. Un chucho, un chancletazo que estremece, y corre por la espalda hasta la nuca. Sólo eso. Levantar la vista, chocarla con un espejo que devuelve irrealidades, bajar la cabeza y llevarse ese sacudón de hombros a casa.
Las manos sucias dejaron caer la naranja cuando la sombra le dio en la cara, entonces sus ojos de oliva no fueron tan claros y su pelo de virulana rubia limpió el pegote de las manos.
Los ojos de café no sintieron tristeza de manchar bermuda o tapizado. Solo se apretaron pensando en que su única preocupación era que hubiese Mantecol para esa noche. Y su cara
trigueña suspiró largo después de que su padre lo reprendiera por manchar el tapizado. “¿Qué te dije del helado?, cuidá la ropa te dije”, reprochó la madre. Curtida frase esa de que ellos son nuestro futuro.
¿Qué futuro estamos pensando?.
¿Merecimientos a la hora de nacer?.
Si queremos un futuro sin prejuicios, reconozcámoslos para poder sacarlos del frente de nuestra vista.

Víctor Abadie.

El arte del negocio


La llegada de Regazzoni no es una excusa ni tampoco un arribo extramundo, como si fuera un ser extraño venido a nuestro pueblo desde una nave espacial o cosa por el estilo.Porque regazzoni es negocio. Se estima que el gobierno municipal ha pagado al artista más 150 mil pesos de
la caja pública para que este obre en una escultura de Perón a medida-a medida
por supuesto de los peronistas- Las contradicciones aparecen nuevamente sobre los ojos de quienes miramos pasar la alcancía del pueblo sin tener la posibilidad de estimar el valor
de nuestras necesidades.
La crisis capitalista en curso, que viene dejando cientos de millones de desempleados en el mundo, junto con el recorte de los gobiernos al salario pobre, a los tarifazos que comienzan a
aparecer, y al proyecto entre el gobierno y las multinacionales y los diferentes
empresarios que son los culpables de la crisis, forman el circulo chico de las ganancias de estos sectores, aumentando paulatinamente la miseria de los trabajadores.
Qué tendrán entonces que ver una crisis en curso, un gobierno que privilegia el derroche del dinero sin primar sobra las necesidades del pueblo y la llegada de un “representante de la cultura”.
La cultura es todo lo que fue creado, construido, aprendido, conquistado por el hombre a lo largo de su Historia y que podría traer bienestar y desarrollo para todo el mundo. Sin embargo,
el termino cultura es separado por un sector y mostrado clásicamente como una expresión artística, como una contemplación de eruditos y talentosos, “constructores de la cultura” que ponen al arte como un Bien con un fin determinado: el valor en dinero.
Como decíamos, mientras las empresas y los gobiernos recortan las posibilidades del pueblo, el malgasto aparece.
Pero el problema aquí no es solamente el descaro de nuestros gobernantes, sino el desprestigio de diseminar aun más la cultura. Un pueblo se forma por quienes hacen el pueblo. General
La Madrid está hecho de pequeños burgueses y empresarios del campo, sojeros, pero también, y sobre todas las cosas, nuestro pueblo está hecho de trabajadores precarizados, de empleados
estatales, y desocupados. La posibilidad de dignificar su postura de clase, es decir su condición de pobreza en los trabajadores precarizados y los desocupados es una variante imposible
para nuestro pueblo, ya que no existe el trabajo como cultura de trabajo, no existe siquiera un sustento real de condiciones de trabajo y la supervivencia de este sector reprimido ve que la
posibilidad es cada vez mas chata, y que si quiere obtener algo del gobierno y/o de los empresarios va tener que vender su fuerza de trabajo mediante la explotación que sufre rutinariamente hasta el cansancio.
Pregunto entonces: ¿Qué expresión artística podrá llegar hasta las manos de los sectores oprimidos cuando su fuerza vital está encadenada a redimirse totalmente hacia las ganancias
de los gobiernos y el sector privado? ¿Que cultura es la que defienden Regazzoni y este gobierno, cuando la educación es un calambre en los desvíos burocráticos, y las escuelas sufren año
a año el desbandamiento de los pibes, la deserción escolar, el trabajo infantil, la miseria?.
De que cultura estamos hablando cuando no se apoyan a los grupos independientes que demuestran las ganas y el compromiso serio de construir, y se les da las espalda por no contribuir al arte oficial del gobierno de turno.
Porque acá Regazzoni -como mencionamos- no es un extraterrestre, sino
que es un eslabón de la cadena que ata la posibilidad al pueblo de desarrollar plenamente el arte y sentirse competente a la hora de construir la cultura.
Es necesario debatir el camino que desde años ha tomado el curso cultural
lamadritense, hacer un llamado a losartistas comprometidos que descrean
en la visión del arte como negocio y se comprometan a luchar por un arte independiente de los sectores patronales y defender el valor de la cultura.
Es más que nunca necesario fomentar los centros culturales, dándole espacio
a los grupos que nuclean gran cantidadde jóvenes. La necesidad de revitalizar
el sentido artístico, como un Bien en si mismo y no como un Bien rentablecomo
si actuara dentro de un mercado-para que todos podamos acceder a la creación y la libre expresión.
Jóvenes, estudiantes y trabajadores: hoy más que nunca es necesario ponerse frente a la discusión y la organización para construir la definitiva independencia del arte.
Fermín Erdocia.